Tirana es una ciudad que sorprende desde el primer paso. Situada en el corazón de Albania, combina la energía de una capital joven con la profundidad de una historia marcada por imperios, revoluciones y renacimientos. Lo curioso es que, hasta hace pocas décadas, sus calles eran grises y uniformes debido al régimen comunista; pero en los años 2000, el entonces alcalde Edi Rama —que también es pintor— decidió transformar la ciudad pintando edificios enteros con colores vivos y murales artísticos. Este gesto no solo cambió el paisaje urbano, sino también el ánimo de sus habitantes, convirtiendo a Tirana en un lienzo al aire libre.
Lugares que no te puedes perder en Tirana
- Plaza Skanderbeg – El corazón de la ciudad, rodeada de edificios históricos y el imponente monumento al héroe nacional Gjergj Kastrioti Skanderbeg.
- Museo Nacional de Historia – Reconocible por su gran mosaico en la fachada, ofrece un recorrido por la historia albanesa desde la antigüedad hasta la era moderna.
- Mezquita Et’hem Bey – Una joya arquitectónica otomana con frescos únicos que sobrevivieron al régimen comunista.
- Torre del Reloj – Construida en el siglo XIX, ofrece una vista panorámica del centro de Tirana.
- Bunk’Art 1 y Bunk’Art 2 – Antiguos búnkeres subterráneos convertidos en museos que narran la historia reciente y la vida bajo el comunismo.
- Pazari i Ri (Nuevo Bazar) – Mercado renovado donde se mezclan productos frescos, artesanías y cafés con encanto.
- Gran Parque de Tirana (Parku i Madh) – Un pulmón verde ideal para pasear, hacer picnic o relajarse junto al lago artificial.
- Pirámide de Tirana – Un icónico y polémico edificio que fue mausoleo de Enver Hoxha y hoy es un espacio cultural y de ocio.
- Zona Blloku – Antiguamente exclusiva para la élite comunista, hoy es el barrio más moderno y animado, lleno de bares, restaurantes y vida nocturna.
Tres joyas albanesas que parecen sacadas de otro tiempo
1. Berat – La ciudad de las mil ventanas Berat, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es famosa por sus casas blancas con ventanas alineadas que parecen mirarte desde la colina. Lo que pocos saben es que muchas de estas casas han pertenecido a las mismas familias durante siglos, transmitiéndose de generación en generación sin perder su esencia. Cómo llegar desde Tirana: En autobús (unas 2 horas y media) desde la estación sur, o en coche por la SH4, disfrutando de paisajes rurales y montañosos.
2. Gjirokastër – La ciudad de piedra Gjirokastër, también Patrimonio de la Humanidad, deslumbra con sus casas de piedra y tejados de pizarra. Un dato poco conocido es que su imponente castillo fue usado como prisión política durante el régimen comunista, y hoy alberga un museo militar y un festival folclórico que reúne a artistas de todo el país. Cómo llegar desde Tirana: En autobús (unas 4 horas y media) desde la estación sur, o en coche por la SH4, pasando por paisajes montañosos y valles espectaculares.
3. Butrint – La ciudad que nunca dejó de existir En el extremo sur, junto a la frontera con Grecia, se encuentra Butrint, un parque arqueológico que guarda restos griegos, romanos, bizantinos y venecianos. Lo curioso es que, a diferencia de muchas ciudades antiguas, Butrint nunca fue completamente abandonada: siempre hubo alguna forma de vida humana aquí durante más de 2.500 años. Cómo llegar desde Tirana: Lo más cómodo es volar o viajar en autobús hasta Saranda (una hora u hora y cuarto de Gjirokastër ).
Impacto final para el lector Berat te envuelve con su luz y su historia viva, Butrint te susurra secretos de civilizaciones que se negaron a desaparecer, y Gjirokastër te recuerda que incluso la piedra puede contar historias. Tres destinos que no solo se visitan: se sienten, se escuchan y se llevan en la memoria para siempre.
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